Me desperté finalmente el viernes pasado con la encomienda de mi primer servicio en Naturalia. Un día antes habían mandado el aviso, fue todo muy repentino, ni hablar, fui a ver qué onda.
De entrada me dio la impresión que eran muy impuntuales. Se suponía que íbamos a salir de las oficinas de Naturalia a las 8 am, y eran las 8:10 y no había llegado nadie. En los minutos siguientes llegó otra chava del Tec, y después de un rato, finalmente un empleado de Naturalia. Hasta ese momento yo estaba preocupado de haber llegado a unas oficinas que no eran.
En fin, llegó la decisión que fue fundamental en el día. Nos íbamos a ir en un coche (el del funcionario de Naturalia) o en 2 coches, el de él y el nuestro. Decidí llevarme mi propio coche porque si no, quién sabe hasta qué hora íbamos a regresar.
Salimos hacia Ocuilán, Estado de México, era la primera vez que yo manejaba en carretera, mi coche Sentra 2001 ya no corre... empezaba a reclamarme a las 100 km/h.
La chava del Tec se llama María Fernanda y resultó muy agradable platicar con ella, fueron más de 2 horas y media de camino, y al final llegamos a un camino de terracería y...
SE ROMPIÓ EL MOTOR DEL COCHE DEL MUCHACHO DE NATURALIA!!!!!!!!!!1
Estábamos ahí, en medio de la nada, casi a punto de llegar al vivero, a unos 100 metros, y se le rompió el coche. Aparte, en un lugar en el que una grúa no podía accesar, apenas y los coches habían podido.
Estuvo super denso. El coche simplemente ya no se movió. Era un lugar en el que no llegaba la señal de celular, ¡no había modo de comunicarse, de pedir una grúa, de nada!
El chavo le puso "pecho a las balas" y nos llevó al vivero, donde estuvmos un largo tiempo, unas 3 horas, poniendo tierra en bolsas y poniéndole adobe a las paredes de una cabañita (el adobe está hecho con barro y hojas de pino, okoshal) y estuvimos ahí con los empleados del vivero, apoyando en lo que podíamos. Al parecer es una iniciativa para generar arbolitos para reforestar, y tienen varias decenas de miles de arbolitos ya, nuestras bolsas de tierra debían ser llenadas de cierto modo en específico para optimizar el crecimiento y la capacidad del vivero en cuanto a arbolitos.
Lo más divertido fue tomar el adobe y ponerlo en las paredes de las casitas. Estaba SUPER helado, pero era como jugar con Play Doh para embarrar las paredes. El problema fue cuando subí a mi coche de nuevo, yo estaba lleno de barro seco y mi coche quedó hecho un asco.
En fin! pero lo que hace mi experiencia única es el pobre chavo de naturalia, Héctor Micelli, a quien se le fregó el motor de su coche. Me pidió que saliéramos del vivero a un lugar donde hubiera señal de celular, y ya de ahí llamamos a una grúa. Nos tardamos como hora y media en averiguar en qué kilómetro de la carretera estábamos y luego en quedar bien para que llevaran su coche. Quedaron que primero una grúa se lo iba a llevar a Toluca, y otra de Toluca a ciudad de México.
Para salir del caminito de terracería, el coche tuvo que ser sacado jalado por cuerdas por las "trocas" de los trabajadores del vivero. Ya era super tarde (como las 3) y yo tenía examen a las 4, así que tomé a Mafer, le deseé suerte a Héctor y finalmente nos pudimos ir. No llegué a tiempo de mi examen (llegué después de las 5:20), pero pues ya son 16 horas de servicio social y estuvo divertido. Lástima por Héctor.
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